miércoles, 1 de enero de 2014

Jan 1st, reflexiones y no propósitos

2013 acabó siendo un año muy bueno. No me cansó de repetir que Dios me ha llevado en tiempos perfectos y todo lo que me ocurre en la vida profesional ha venido siendo fortuito. Demasiado fortuito, bendecido. En alguna parte de la Biblia dice que a los que aman a Dios todas las cosas les ayudan a bien. Pues, siendo sinceros, amo a Dios, pero jamás me he pensado como alguien ejemplar, o un cristiano que merezca algún tipo de reconocimiento. Sin embargo, Dios ha probado su paciencia en mí, y justo una semana antes de terminar año me regaló el empleo que venía anhelando, me sacó del fastidio de trabajar en un call center y me dio nuevas energías. (Del dolor de cabeza que trae un nuevo empleo, pues, no nos quejemos)

2014 será un año interesante, hartas metas que cumplir, ¿o no? Vamos a ahorrarnos la gastadera de saliva en propósitos y meras suposiciones y vamos a trabajar en lo importante, Dios nos dé salud a todos para trabajar de ahora en adelante con más empeño que antes. 

Cada día tiene su propio afán, dice otra porción de La Biblia. Enero 1 sea quizá el día menos afanoso de todo el año, porque aún estamos cansados del año que cerramos hace algunas horas, pero sin duda vendrá mucho más. Por lo pronto, gentes, Relax...