Ahora, bien, en mi constante vagabundear por internet, he encontrado material absolutamente inútil, aunque muy divertido y material por demás aprovechable. Válgame invitarlos a dar clic a ambos links. Ahora, vagando por YouTube un día -ayer- encontré un cortometraje que me dejó una sonrisa que aún no puedo quitarme. Patético.
Será por su trama sencilla, por su historia bien escrita, actuaciones decentes y por el hecho de contar una historia de amor tan cotidiana pero tan extraordinaria como las que se viven en la escuela, No quiero volver Solito (Eu não quero voltar sozinho) me devolvió un poco de esperanza.
La historia, como mencioné en sencilla: Leo, quien es ciego de nacimiento va descubriendo poco a poco sentimientos hacia su amigo Gabriel. Así de sencilla. No hay escenas morbosas, nada de sangre, ni lágrimas. Pero a pesar de lo anterior, la historia conmueve.
Sin más, como recomendación de esta semana, les invito a ver este bonito corto. Y a sonreír un poco.
No hay comentarios:
Publicar un comentario