Tres días después de su especial navideño, Lily Allen nos da una probadita de su nuevo disco, y ¡oh sorpresa! sigue molesta y sarcástica. Hard Out Here es la burla perfecta a la industria pop moderna, desde sus entrañas, que es lo más cómico del caso, una pop star cantando verdades en la cara de sus compañeritas.
El video abre con Lily discutiendo con su manager mientras le hacen una elegante liposucción, donde ella justifica su celulitis con dos partos el tipo se hace de oídos sordos. El verdadero circo, sin embargo, empieza en el coro, justo cuando la vemos intentar el infamous twerking. El video va recordándote a Nikki Minaj, a Miley Cyrus, a todos los raperos y hasta a Britney Spears o Ke$ha, cuando a media canción repite la palabra "bitch" hasta el cansancio en un autotune sobreproducido pero perfecto para el tema.
Lily es la pop star más descarada que existe, y justo hacia el final, revela un secreto que muy pocas mujeres serían capaces de gritar:
LILY ALLEN HAS A BAGGY PUSSY. Quizás el statement más denso del pop en el 2013. Y bueno demasiado denso para algunos, por supuesto, luego vinieron las acusaciones de misoginia, racismo, etc, como si fuera la primera cantante en usar mujeres semidesnudas bailando en sus videos. Pero como dice ella misma antes del segundo coro: If you can't detect the sarcasm you've misunderstood.

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